Translate

lunes, 12 de octubre de 2009

RONIN. Ese Frank Miller menos conocido.



Debo de agradecer a mi amigo Mario que desde el principio me guiara en mis primeros pasos por el mundo de la lectura de comics. Lejos de llevarme por el camino más facil y trillado del superheroe clásico, supo encauzarme a lecturas más gratificantes e interesantes. Lease: Watchmen, Camelot 3000, V de Vendetta, Born Again, Hard Boiled... y muchas otras fundamentales en el mundo del comic y en mi propio bagaje cultural. Una de estas joyas ilustradas es la obra de Frank Miller: Ronin.

Hagamos un poco de historia. Nacido el 27 de Enero de 1957, desde los 15 años, Frank Miller tenía claro que su futuro eran los comics. Y después de sus primeros trabajos amateurs se traslada a Nueva York, con 20 años, para conseguir ese objetivo. Después de varios trabajos de susbsistencia, en 1977 consigue su primer trabajo profesional. A finales de 1977, Jim Shooter es el nuevo editor en jefe de Marvel. Su política, la entrada de nuevos talentos en la Casa de las Ideas. Así, a principios de 1978, realiza su primer trabajo en Marvel. Una historia de 5 páginas de, con guión de Mary Jo Duffy, sobre el personaje del Doctor Samson. Dibuja un número de John Carter, Warlord of Mars. Y a continuación consigue dibujar 2 números de Peter Parker, the Spectacular Spiderman; su personaje preferido desde su infancia. Y en ese trabajo descubre un personaje que le cautivó por el enorme potencial que le veía: Daredevil. Miller cogió un personaje en sus horas más bajas y lo convirtió en un éxito de ventas. Pero buscando conservar la propiedad intelectual de su trabajo y la más elevada libertad creativa, deja Marvel para firmar un contrato millonario con DC. De ahí nace Ronin, en el año 1983. Si bien, fue un fracaso comercial en su primera publicación. Su recopilación, en 1987, en un tomo si obtuvo el favor del público. Pero entre-medias de este fracaso realizó obras del calibre de Born Again, Elektra Assassin, Daredevil: Love and War, Batman: el regreso del Señor de la noche, Batman: Año Uno. Y ya como reconocido pilar indiscutible del mundo del comic; Give me Liberty, Hard Boiled, 300 y Sin City; entre otras hasta nuestros días.


Pero centrandonos en Ronin. Si bien siempre fue apreciada y alabada por los grandes de la industria, como bien se refleja en los extractos de la contraportada de la primera edicción en España. Lo extraño de su guión, mezcla de cultura japonesa con la Ciencia Ficción y elementos del comic europeo y el japones; produjo un rechazo inicial a los acostumbrados a trabajos más banales y de facil consumo. En realidad, esta obra bebe mucho de El lobo solitario y su cachorro, manga del escritor Kazuo Koike y el dibujante Goseki Kojima. Y es en su apartado gráfico donde está obra "deslumbra". Pero sin dejar de lado su guión. En ella se narra la reencarnación en un tullido en el Nueva York del año 2030 que trabaja bajo la supervisión de un super-ordenador de una gran coorporación, de un Ronin (samurai que ha perdido a su señor). Este busca vengar la muerte de su señor a manos de un demonio, el cual también se traslada a esa época futura. Pero su desenlace (intentaré no destripar todo) deja a la luz que todo es un engaño por aquello que pretende un futuro biotecnológico. En el guión se ven las constantes de su obra; sociedad deshumanizada hasta el canibalismo (literal y figurado), las grandes corporaciones como entes de destrucción, los clanes violentos, el mensaje de que cada hombre tiene el poder de cambiar las cosas para mejor y que no valen excusas ni escudarse en los demás; pero sobre todo el honor y la venganza. A mi gusto, el guión no siempre se mantiene en un buen nivel pero se compensa, de sobra, con el apartado gráfico. Esa es su fuerza y belleza. Esta obra marcó una ruptura del tradicional grafismo del comic USA. Aplicó la forma narrativa japonesa y algo de la europea en una historia para un público nada acostumbrado a estas cosas. Fragmentaciones de viñetas que son un solo conjunto, composiciones de pequeño tamaño que superditan una acción que se describen en una única y gran viñeta que las incluye, uso del color o hasta la falta total de color -ya sea negro o blanco- totalmente adecuado a la acción que se narra, siendo este el que transmite la fuerza de la acción. Por ello es una obra muy recomendable y que ningún aficionado de Miller debería dejar de disfrutar. Personalmente, recomiendo una primera lectura y otra posterior pero en donde nos centremos en su lado más visual.

Como curiosidad, hasta en la actualidad, ciertos dibujantes fusilan la estructura de su obra. Para muestra...:



Un saludo desde la Oscuridad!.

No hay comentarios: